Los niños y la hierba algarabías de sol naciente
Tanta hierba verde que vemos por doquier
testimonio de la existencia viva de la Tierra
tantos niños saliendo a nuestros encuentros
testimonios de la persistencia de sus nacimientos
para llenar de alegrías y de esperanzas al planeta
dos geometrías vivas ofrendas a nuestros ojos que
aún cuando la actual vida no cesa en obstruirlas
nos invitan a anidar entre sus líneas y ángulos
y sobre sus vértices en el mismo espaciotiempo
algún día llegar a construir vivires semejantes

En las mañanas de los días que abre el sol
la expansión festiva de los gritos de alegrías
el jadeo fraterno de sus juegos sus sueltas risas
con el mayor desenfado trepando por el balcón
y sin haberlos llamados me llegan en tropelías
la mucharanga de la Escuela en volandas suelta
y en inmisericorde asalto obligan mi despertar
el vital bullicio de su algarabía adhiriéndose
a mis torpes párpados que obligan abrir sus
ventanas entrando el frescor de sus alegrías

Me levanto y entre los barrotes de las rejas les miro
y contemplo su desenvoltura que contrasta con la mía
¿tiempos de encuentros para converger construyendo?
y siento en mi interior cómo vuela el ímpetu de su vivir
como el de aves revoleteando libres por el patio escolar
cada uno con su atmósfera viviente que desparraman
cada uno mostrando la naturaleza viva de su simiente
cado uno fluyendo trazos de tiempo futuro que abrirán
cada uno asomando el surco dónde aspiran sembrarse
como aquella esperanza que a pesar de la larga espera
quiere germinar como este hongo sobre las piedras

Niños y niñas en sinuosidades corretean por el patio
van como cintas atándose y desatándose asomando
el nuevo tejido de sus nacientes vidas que es ofrenda
a la necesidad de construir un nuevo tiempo de vida
¿sabrán ellos que están cruzando tiempos futuros?
¿sabrán ellos que están retando a este mundo y
a sus muros asedian con sus sueltas alegrías? y
¿sabrán ellos que sus juegos son aprendizajes de sus
batallas para ser victoriosos en el combate por la vida?
ellos viviendo las intuyen mientras nosotros las ocultamos

Y soy testimoniante de tanta hierba florecer
de simientes a simientes siempre la misma hierba
sin cesar extendiéndose como queriendo copar la tierra
¿su perennidad un milagro o es ley de nacimiento natural?
y también he visto tanto niños correr jugar reír crecer
niño a niño como un río imperturbable naciendo de
amorosos vientres también imperturbable en el tiempo
pero ¿cuántos han nacido para poblar cuánta tierra? y
vemos cómo uno a uno van desapareciendo en el tiempo y
de esta ausencia surge un hombre como si nunca fue niño
que niega a la vida humana su natural constante ascenso
¡oh hierba cómo adquirir una igual ley de nacimiento para
gozar parecida perennidad verde de simiente a simiente!
Y en mi interior las aguas del aljibe saltan agitadas
como queriendo hacer mixturas con sus lozanías y
siento unirme a su algarabía como aguas desatadas
ellos ríos ya impetuosos desde sus brotes manantiales
yo lento caudal buscando hacer un solo río que va al mar
tiempo presente abriéndose para verterse en un porvenir
donde esperan tantos surcos regados por las esperanzas y
cada niño en cada surco irá sembrando sus naturalezas
simientes de donde ha de germinar la vida verdadera
que ya ellos traen desde el vientre amor de la madre
porque en la vida nace el niño para hacerse hijo
de una mujer que los pare para hacerse madre
pero ¿por qué rompemos tanto esta ley natural
para llegar a ser lo que hoy hemos llegado a ser?
pero mirando las estrellas hemos de volver a ser
como cuando en aquel momento empezamos a ser
No hay comentarios:
Publicar un comentario