¡Amistad
semejando a
hermandad¡
una de las tantas uniones
humanas
que el amor de la
vida construye
durante su lucha
constante para
alcanzar un vivir
mejor que en el
tiempo logrará extinguir
a este
oscuro
mundo que padecemos
| Anigos/Pinturest |
¡Amigo¡ soy testigo de la ruptura detu vida que te convierte en ausenciaahora tendrás
nido en mi memoria
¡Vivir
mejor¡ buscado por
siglos
sin poder todavía encontrarlo lo
que provoca tantas rupturas
que
causan ausencias
por eso llega la
luna a mi balcón con sus ángeles
tocando en sus liras sonatas que
llaman al corazón a extinguir tales
ausencias y en su lugar renacer el
mundo
del amor donde en
verdad
llegaremos a vivir
la vida sin esas
amenazas de llegar a extinguirla

Luna en plenilunio/Foto de jaced
Y en atardeceres que llaman la noche
desde mi balcón miro el ir y venir de
hombres y mujeres con sus niños la
síntesis de la esperanza
vivir como en
este amigo de
años que sin él quererlo
es obligado a partir
quitándole su vida
¡cómo
me duele su ausencia¡
Hoy sigo mirando pero ahora lo
miro sintiendo su ausencia
en la
danza de las hojas de las plantas del
jardín
entristecido por su partida que
se siente en el viento ligero que sopla
sobre mi rostro haciendo llover
melancolías
como madrigales
en
notas musicales sobre mi alma

Vista panorámica del jardín de mi hogar/Foto de jaced
Y mi alma sintiendo a su alma lo
testimonia con sus cargas de
queridas vivencias
vividas que
expresan las amplias
sonrisas
de su franco rostro que
se anidan en las mías
Y ¿por qué le
obligaron
partir si
él no
quería hacerlo?
¡le
veía reír por vivir¡
pero como no tenía
bienes
solo un cargo de conserje
la
propiedad decide que
debe
ausentarse con su vida
y ¡él sólo
quería vivir¡

Y contra su
vivo vivir lo obligan
levar
ancla por causa de
una grave
enfermedad que venció a
su vida
que en amor se empeñaba vivir
sobre esta Tierra tan sufrida
pero aún ofrendosa
en vidas
¡El imperio de la enfermedad¡
una de las tantísimas formas de
violencia con la que
esta sociedad
agrede a nuestra
vida obligándola
espantada huir pese a
que su amor
desde su propio nacer
anida en
el corazón desde donde por
siglos lucha para
hacer vivir
Y fué hombre de contextura fuerte
optimista sencillo humilde sereno
casi en silencio trabajando en el jardín
atendiendo a sus deberes de consejería
¿y si
él era así por qué se le obligó partir?
¿por
qué no se le permitió seguir viviendo?
y cuando nos veíamos el saludo fraterno
mi
mano sobre su hombro dejándole
mis afectos y de cuando en cuando
venía a mi casa para resolver algo
que diestramente resolvía
Y él fué creyente
del señor Dios que
por siglos gobierna
con sus poderes
¡todopoderoso
omnipotente amoroso
omnisciente
misericordioso creador
de
toda la existencia viva y no viva¡
qué altísimos poderes pero ¿para qué?
¡a poquísimos
dándoles riquezas y a los
muchos
obligándolos a abandonar la vida
como
lo testimonian sus propias oraciones¡
Un invisible santísimo
gobierno que
aliado al visible gobierno del Capital
imponen su violencia omnívora
que por siglos nos gobiernan
bajo su poderosa voluntad y
reclamamos ¡déjennos
vivir¡

En verdad ¿este
Dios Omnisciente
es real y verdaderamente existe?
y esa existencia
de sus poderes
¿a qué
finalidad sirven benefician
a mí
a ti a él o a ellos dueños de ese
capital
de la propiedad privada que
hasta
decide a quién le toca
sufrir
tal o cuál enfermedad?
Y mientras la reflexión
encuentra las respuestas
la amistad persiste aún
él estando ausente y
en fraternidad sigue el
trato de amigo a amigo que
nos dábamos en muchos años
y todo un mundo de afectos
nos entregábamos
Y hoy ante su ausencia
continúo entre amaneceres
y
atardeceres mirando desde
el balcón y
cómo el viento alegre
mueve las plantas
en la danza de
sus hojas confirmándome
que su persona ya no está con nosotros
pero siento su viva presencia todavía
andando y trabajando en el jardín
dejando fluir su
alma siempre
entregándome saludos
para
que la amistad siga viva y
por siempre creciendo
Y de luna nueva a plenilunio
en su inmenso océano
azul de
ayeres hoy mañanas la
amistad
bajo su luz
plata se testimonia
creciendo buscando cómo vivir
yo: ¡hola amigo como
estás¡
él:
¡bien amigo¡ ¡aquí estoy¡
y esa amistad como
planta
del jardín sigue y seguirá
por siempre existiendo
y creciendo en
vivir

Luna menguante/Foto de Mery Sananes
Y en el largo viaje de esa luna
hondo siento que revive
entre
sus azules
valles que miro y en
las cuencas de
mis manos y en
las cálidas de él
esa amistad
reposa su cuerpo y alma
testimoniando el amor
que eterniza la vida
¡bajo
un claro de luna¡

Anidamos en las alas de la alegría
aún en las que vuelan en la
tristeza
Ediciones jaced




